Es probable que muchos de vosotros no lo hayáis notado, pero youtube a habilitado una nueva función de cambio de resolución dinámico durante la reproducción de los vídeos.
La resolución de los vídeos en youtube se clasifica en base al número de líneas, y estos van desde 240p (p de vídeo progresivo) equivalente a resolución VHS, hasta 1080p, esto es, Full HD. En la parte inferior, a la derecha de la barra de reproducción, se encuentrar un icono con forma de rueda dentada donde cambiar la resolución del vídeo. Esto lleva generalmente a una detención de la reproducción, eliminación del buffer de vídeo que se había descargado hasta ese instante (con la consiguiente pérdida de ancho de banda), y comienzo de descarga a la nueva resolución. Este cambio podía darse automáticamente al redimensionar el vídeo para una visualización más grande o para pantalla completa, según lo determinase el reproductor.
Pues bien, ahora al redimensionar el vídeo o solicitar manualmente un cambio de resolución, el vídeo ya no se detiene y comienza de nuevo. ¿Qué significa esto? Que dinámicamente se incrementa la resolución sin pausar la reproducción, esto es, que o bien el reproductor conmuta de stream a uno de otra definición, o bien se aprovechan los datos ya descargados y se comienzan a descargar en una resolución superior, haciendo el cambio a la nueva imperceptible en fluidez para el usuario, pero perceptible en calidad, evitando la pérdida y el pixelado al reproducir el vídeo en un tamaño mayor.
Esto es una función que garantiza que siempre podrás ver el vídeo con la mejor calidad disponible para tu conexión a internet y tu tamaño de pantalla. Pero esto no es ninguna novedad. Netflix implementa este tipo de control del stream de vídeo, pero no está visible directamente para el usuario. Es necesario acceder a una serie de menús con combinaciones de teclas para poder ver los parámetros del vídeo y poder forzarlos a distintas calidades.
¿Y que significa este movimiento para los usuarios y para Google? Youtube es responsable de una gran parte del tráfico en internet, y optimizar la reproducción de vídeo de esta manera permitirá mejorar la experiencia del usuario y optimizar el uso de sus servidores y ancho de banda, para potenciar los servicios de alquiler (ya disponibles en EEUU) y plantarle cara a Netflix, quien domina actualmente el mercado (legal) de películas en línea, con una experiencia de usuario similar o mejor en cuanto a calidad. Un movimiento técnico necesario para poder expandirse fuera del mercado estadounidense, tal y como hizo Netflix hace unos meses.
Personalmente, opino que Netflix es una empresa que ha tenido una gran visión de mercado, precisamente la que los estudios no han podido tener, motivo por el cual no dejan de llorar quejándose de la piratería que tan bien les hace (cita imprescindible a la guerra en curso contra SOPA/PIPA/PROCTECT IP/ACTA y la interensante visión de Paulo Coelho aquí y aquí). Su producto es excelente para el precio al que está marcado, sin embargo, su reciente expansión fuera de Estados Unidos ha dejado mucho que desear, siendo su catálogo de películas y series no solo antigua, sino además escasa, habiéndome decepcionado a mí y a mucha gente a la que le he preguntado (ya por no mencionar los comentarios en línea). De acuerdo, no es 100% su culpa, pues sabemos que son los estudios los que lastran al intermediario y realmente controlan qué se publica. Como gran consumidor de contenidos en línea, no fui más allá del mes de prueba gratis, y eso no habla nada bien del mercado latinoamericano.
Si yo trabajase en Netflix, pondría mis barbas a remojar...